lunes, 21 de noviembre de 2011

LA EQUIVOCACIÓN

Renuncia. A la ilusión final. Alejandro Duque Amusco

A fuerza de negarme
a lo que amaba,
renuncié
a las orillas de la aurora
por un desierto negro
bajo la falsa luna.

Perdí mi estrella
y confundí el camino.

De negarme a ser yo,
castigo y culpa
de la inocente alma prisionera,
he llegado
a ser éste, que conmigo va,
que ha usurpado
mi vida
y que ya no conozco.



Imagen: Alexej Ravski

3 comentarios:

IM dijo...

Que maravilla...

como es posible que a veces se termine siendo algo tan lejano a uno mismo, solo nosotros podemos recuperar la estrella perdida.

Beso

Inma dijo...

Y tanto que es así, solo yo puedo encontrar mi estrella.
Un beso, gracias por tu participación.

David C. dijo...

Al final uno decide ser lo que decide ser, pienso yo.