viernes, 26 de diciembre de 2008

DE SAN ESTEBAN A NAVIDADES

Era la gloria vestida de tul
con la mirada lejana y azul
que sonreía en un escaparate
con la boquita menuda y granate,
y unos zapatos de falso charol
que chispeaban al roce del sol.

Limpia y bonita siempre iba a la moda.
arregladita como pa' ir de boda.

Y yo, a todas horas la iba a ver
porque yo amaba a esa mujer de cartón piedra,
que de San Esteban a Navidades,
entre saldos y novedades,
hacía más tierna mi acera.

No era como esas muñecas de abril
que me arañaron de frente y perfil.
que se comieron mi naranja a gajos.
que me arrancaron la ilusión de cuajo.

Con la presteza que da el alquiler,
olvida el aire que respiró ayer.
Juega las cartas que le da el momento:
mañana es sólo un adverbio de tiempo.

No, no.
Ella esperaba en su vitrina
verme doblar aquella esquina... como una novia,
como un pajarillo, pidiéndome: libérame, libérame...
y huyamos a escribir la historia.

De una pedrada me cargué el cristal
y corrí, corrí, con ella hasta mi portal.
Todo su cuerpo me tembló en los brazos.
Nos sonreía la luna de marzo.
Bajo la lluvia bailamos un vals,
un, dos, tres, un, dos, tres... todo daba igual.

Y yo le hablaba de nuestro futuro,
y ella lloraba en silencio... os lo juro.
Y entre cuatro paredes y un techo
se reventó contra su pecho pena tras pena.
Tuve entre mis manos el universo
e hicimos del pasado un verso perdido dentro de un poema.

Y entonces, llegaron ellos.
me sacaron a empujones de mi casa
y me encerraron entre estas cuatro paredes blancas,
donde vienen a verme mis amigos
de mes en mes, de dos en dos y de seis a siete...


De cartón Piedra
Joan Manuel Serrat

Imagen: Auf dem Weg zu den Buechern. Buchholz Quint

jueves, 11 de diciembre de 2008

DISCIPLINA SECRETA

La casa como barco
en alta mar de junio.
Las calles como trenes
de noche sosegada.

Estas cosas no pasan en el mundo.
Estoy por afirmar
que ahora vivo en un libro de poemas.

Pero si tú me miras,
decidida a existir
desde el fondo templado de tus ojos,
también existe el mundo.
Y muy probablemente
yo acabaré por existir contigo.


Disciplina secreta
Completamente viernes
Luis García Montero

Imagen: Les dimanches de La Rochelle. Francine van Hove

jueves, 7 de agosto de 2008

PENETRACIÓN

Con la voz animal del unicornio blanco
canta el mar mientras el río lo penetra.
El río desemboca. Todo el aire
es una selva nevada de vilanos.
Estaba el mar sereno como el pecho
yacente de un doncel, y el río
le iba entrando lentamente agua dulce
y el agua dulce entraba, se bebían
en el agua salobre.



Con la voz animal...
Juan Cobos Wilkins

Imagen: Vicente Romero

miércoles, 16 de julio de 2008

MI CASA


Cada uno
Violeta Luna

Cada uno construye su casa como quiere.
La pone sobre el aire,
la siembra en la cintura de la luna
o encima de las olas.
Cada uno
la pinta de manera diferente,
la baña con el cielo
y el oro verdidulce de la tarde.
La llena de jilgueros,
de música y hortensias.
Encima del verano la edifica.
Le pone una ventana al horizonte,
una terraza al mar
y un pájaro de bronce en el tejado.

Cada uno
la salva de la furia del invierno,
le pone verjas altas,
faroles importados de Neptuno,
estufas de Chicago
y espejos fabricados en Arabia.
Cada uno la mide y la corrige.
En forma vertical la va agrandando.
Le pone un timbre eléctrico
y un número de plata.

La cuida del mendigo que la ensucia,
del niño que le roba una gardenia,
del pobre que la mira.
Cada uno acomoda su casa a su manera,
presume y aparenta,
construye su existencia tontamente
con trapos, pergaminos y billetes,
con vigas antisísmicas
coñac y pararrayos.

Qué lástima pero ninguno
construye a su medida su refugio
con sólo la verdad de cada día
y el sol bien compartido.
Qué lástima que nadie se haga casas
a prueba de mentiras, olvido y desamor.

Yo quiero hacer mi casa a mi manera
sin puertas ni cortinas.
La quiero dulce y tibia
en medio del camino de tus brazos.

(Sue descansando. John Reay)

martes, 13 de mayo de 2008

A OSCURAS

A principios de 1998 la prensa difundió una noticia discreta: en Bélgica, alguien había alertado a la policía de que un vecino podía encontrarse en una situación grave dado que, aun sabiéndose que la persona había entrado y salido de su casa con cierta regularidad, ésta sin embargo llevaba muchos días a oscuras. Por el día, las persianas exteriores permanecían bajadas. De noche, ninguna luz podía entreverse en el interior de la vivienda.
El aviso solidario tuvo un efecto imprevisto: el vecino en cuestión no sólo era encontrado en su domicilio, en perfecto estado, al primer intento por parte de las fuerzas de seguridad, sino que, a la vez, era rigurosamente detenido y encarcelado.
El hombre oscuro era un importante caco buscado sin éxito desde hacía tiempo por la ejecución de sucesivos atracos y robos, todos ellos realizados a oscuras. Las horas en el espacio incierto de su casa, a tientas, constituían su mejor y diario entrenamiento.


Mujer leyendo el periódico. Manet

sábado, 22 de marzo de 2008

GRIETAS

Mario Benedetti

La verdad es que
grietas
no faltan

así al pasar recuerdo
las que separan a zurdos y diestros
a pequineses y moscovitas
a présbites y miopes
a gendarmes y prostitutas
a optimistas y abstemios
a sacerdotes y aduaneros
a exorcistas y maricones
a baratos e insobornables
a hijos pródigos y detectives
a borges y sábato
a mayúsculas y minúsculas
a pirotécnicos y bomberos
a mujeres y feministas
a aquarianos y taurinos
a profilácticos y revolucionarios
a vírgenes e impotentes
a agnósticos y monaguillos
a inmortales y suicidas
a franceses y no franceses

a corto o a larguísimo plazo
todas son sin embargo
remediables

hay una sola grieta
decididamente profunda
y es la que media entre la maravilla del hombre
y los desmaravilladores

aún es posible saltar de uno a otro borde
pero cuidado
aquí estamos todos
ustedes y nosotros
para ahondarla

señoras y señores
a elegir
a elegir de qué lado
ponen el pie.



Turmbibliothek. Quint Buchholz

jueves, 6 de marzo de 2008

EL LORO

Pálido, pálido está el loro

del gran capitán pirata,

tiene enfermo el corazón

y tiene enferma una pata,

con sus plumas de colores

vuela de un cañón de plata

a una cuchara de oro

igual que a saltos de mata,

va por el barco lo mismo

que un abismo chundarata,

va lo mismo que alma en pena

soltando pluma escarlata,

espelechando de amores

con repeluznos de rata,

gimiendo de negro el barco,

pidiendo fresas con nata,

gimiendo de negro el mundo

y negra la mar ingrata,

gimiendo que la negrura

le viene encima y lo mata,

un marinero va y dice:

el bicho nos da la lata;

le arrea un sopapo de amores

y lo alivia y lo remata,

luego en un rincón del barco

el loro estira la pata,

y luego con mucho amor

se lo merienda la gata.


Miguel Romero Esteo

(Francine van Hove)